Pues he recuperado las ganas de vivir. Recién Alejandra me decía que el mundo se acababa el martes 13. Ni mergas, pero igual me asusté con lo que pasó en Myanmar, el terremoto en China, el América en semis o el C. Azul en la final. Pero no hay más que temer. La predicción de que el mundo terminaría el 21 de diciembre del 2012 era una infamia hechiza fundada por la ignorancia humana. Para resumirles el asunto, pues sólo que los mayas en su calendario raro de cuenta larga que duraba 5126 años. La cuenta comenzaba el 11 de agosto de 3114 a.C y, 5126 años más tarde, el 21 de diciembre del 2012 acabaría el calendario. Pero qué chingados hace pensar que concluyendo dicho conteo el mundo se caería a pedazos? Si bien las profecías mayas dictaban un cataclismo se referían a un periodo de iluminación espiritual, algo bonito no mamen :(. Así que ya saben, para que no se los chamaqueen y renuncien a su trabajo.
Así pues, vivan sus vidas en paz.
Vía: Ciencia Kanija
Por otro lado. Por si las flais, intentaré ponerles experiencias dignas de realizar antes de morir. Algo como si un niño come feliz su helado, pasa junto a él y con paso distraído tropiézate con él. Procura tirar su helado y pide disculpas. Retírate instantáneamente (y no seas mamón, déjale 20 pesos para que se compre otro helado).


El día de hoy fue la última conferencia de prensa post-entrenamiento que ofreció Frank Rijkaard como DT del barcelona. Su cese fue a causa de la baja de juego del equipo azulgrana y el desmoronamiento del vestidor culé:
El año pasado convoqué a todos para que me hicieran unos lindos regalos para conmemorar al Benemérito de la del sur (o sea, yo y sin albur aunque ciertamente lo podría ser). Y la verdad es que me porté muy poco accesible porque les pedía cosas que, considerando que se deben robar el internet o usan tarjetas de todito.com, estarían fuera de todo bolsillo. Yo sé que no son codos y que valoran mi amistad tanto como para haberme
Tengo ya bastante tiempo buscando alguna religión que pueda satisfacer mis necesidades espirituales y también económicas (entiéndase como diezmo). Tampoco quería ser condenado a un infierno lleno de flagelaciones, calvarios y maratones de La Niñera de Tv Azteca por un Dios que decía amarme. Ni mucho menos una religión en la que uno se atiene a los designios de mi creador -pase lo que pase- pero aún así tengo que ir a rezar.